La consultoría tradicional típicamente solo expone los problemas y únicamente recomienda trazos gruesos de cómo resolverlos.
La implementación de sistemas por si sola promete grandes resultados a partir de supuestas mejores prácticas. Sin embargo, la realidad de cada operación es muy diferente.
La implementación de sistemas sin el entendimiento real del problema, no funciona. Entender el problema e implementar sistemas que no resuelven completamente la situación, tampoco.